lunes, 4 de mayo de 2015

Las Mujeres del Siglo XIX y las Actuales
Fátima Santamaría Hernández

En este escrito se hará la reflexión sobre la condición de la mujer en dos periodos históricos: los inicios del siglo XIX y la actualidad. Tomando como evidencia del siglo XIX el apartado El bello sexo de la obra El carácter de los mexicanos de José María Luis Mora y la entrevista realizada a la Dra. Pilar Gonzalbo respecto al tema de las mujeres de la independencia.

Primeramente hare mención de las características más importantes de las mujeres del siglo XIX en base al documento antes mencionado de José María Luis Mora, esta fuente es de la época a tratar. Cabe citar que el autor solo registra la realidad de las mujeres de una clase social específica, como el la llama “clases superiores”. De estas mujeres él dice que desarrollan virtudes domésticas, son de modales dulces, suaves, acomedidos y atractivos. Portan trajes elegantes y son aficionadas a los adornos. Practican la música, el dibujo, la lectura, el bordado y los tejidos. En cuestión de música escuchan a Rossin, Mozart y Bellini. Cultivan amistades, porque son las que se conservan hasta la vejez.

Por su parte la Dra. Pilar Gonzalbo, a partir de un estudio actual del periodo de la independencia y del desempeño de las mujeres de la independencia, tiene una mirada más incluyente. La Dra. Pilar visibiliza a las mujeres del campo y de la ciudad. De las mujeres del campo menciona que son pocas las fuentes que hay de la presencia de ellas, pero que con las que existen se puede conocer parte de su condición. De estas menciona que son mujeres participativas en su comunidad, eran quienes curaban a los hombres cuando regresaban de las batallas y que eran de grandes iniciativas. Por su parte las de la ciudad, eran mujeres protagonistas, que tenían derechos aunque no estaban escritos, por ejemplo denunciaban ante la Santa Inquisición y poseían propiedades y riquezas que heredaban a sus descendientes. En resumen destaca que las mujeres del siglo XVIII y XIX fueron independientes.

En la actualidad la mujer mexicana vive realidades diversas de acuerdo a la condición social, por ejemplo si eres indígena son casi nulas las áreas de oportunidad de crecimiento académico, económico y personal; por la condición de rezago en el que se encuentran y que los proyectos de gobierno no incluyen. Las mujeres de clase media baja por su parte intercambian sus actividades domésticas con las laborales para apoyar a la economía del hogar. Las mujeres del campo, si no migran a los Estados Unidos, se quedan a cuidar a los hijos con un costo emocional importante. Las mujeres que tiene la oportunidad de estudiar, lo hacen bajo una cultura del sacrificio, son las que abren el camino paras las mujeres, son las que luchan por buscar mejores condiciones. Las mujeres de mejores oportunidades económicas, pues se dedican a las cuestiones del hogar o trabajan en las empresas familiares, creo que estas son las conservan algunos elementos de los que menciono para el siglo XIX José María Luis Mora.

Hoy en día hace falta que las mujeres trabajemos para posicionarnos en los diferentes estrados de la comunidad para ser vistas y reconocidas para la mejora de condiciones.





miércoles, 15 de abril de 2015

¿Cómo pueden aliarse dos partidos de ideologías contrarias?


Después de leer el articulo de la politóloga Denise Dresser intentaré hacer un puente con el tiempo en el que la autora escribe (2010)  y el tiempo de nuestro estudio (independencia de México).

Primeramente quiero mencionar que el objetivo del porqué se hace la alianza en ambos tiempos, corresponden a intereses diferentes. Para 1821, según entiendo, el propósito fue dar por terminada la guerra, ya que el país se encontraba en  crisis en los aspectos económicos, políticos, sociales, entre otros  debido a la la guerra. Por lo tanto fue necesario llegar aun acuerdo. El propósito del que habla Dresser es quitarle posibilidades aun partido de llegar a la presidencia.

Con lo anterior quiero mencionar que por encima de las supuestas ideologías están las necesidades y estas pueden variar, pero finalmente y la historia lo evidencia la más fuerte es el poder de un grupo.


jueves, 2 de abril de 2015

VIDA COTIDIANA


La condición de la mujer en los albores del siglo XIX
Fátima Santamaría Hernández

Las siguientes líneas tienen como propósito esbozar la situación de la mujer en los principios del siglo XIX en la Nueva España.

Una de las características fundamentales del siglo XIX fue el gran dominio que existía por parte de las familias acomodadas hacia la clase baja, la gran explotación, la desigualdad social y, por consecuencia, las innumerables luchas; tal es el caso de la querella de Independencia en nuestro país. La gran jerarquía que representan estos elementos en la vida cotidiana de la población del siglo XIX, influyeron la forma de actuar de la mujer y la manera en cómo fue vista y tratada durante esta primera época.
No se puede negar que la gran herencia de la época colonial sirvió de cimiento a la manera de actuar de la sociedad, en específico de los hombres, respecto a la vida matrimonial de las mujeres. Durante los 300 años de dominación española, a la mujer se le vio como un objeto de compañía, ayudante y "sirvienta" del hombre. Para explicar el rol que las mujeres desempeñaban en el siglo XIX, hay que tener en cuenta, decía, la herencia de la época colonial, ya que es a partir de este periodo cuando se empieza a ser más evidente la diferencia entre el hombre y la mujer.
Francoise Carner afirma que "si bien la independencia constituye una fractura política, ideológica y económica para el país, en el ámbito de la vida femenina, centrada en gran medida en la vida familiar y en el matrimonio, no se rompieron significativamente ni la estructura social, ni las normas, ni las conductas que habían regido en Nueva España." Y es que durante el siglo XIX, al igual que durante el periodo colonial, a la mujer difícilmente se le considero como un ser humano que podía pensar, razonar y gobernar su vida por sí misma.
Es durante la época colonial, cuando surgen los estereotipos que gobernarían la vida general de la mujer del siglo XVI-XVIII, y más tarde la subsistencia de la mujer del siglo XIX, entre los que se encuentran resaltan: la sumisión absoluta al hombre, la predestinación al matrimonio, la permanencia en el hogar, el cuidado de los hijos, la conservación del recato y la virginidad, entre otros. "En la sociedad Colonial, la mujer como el indio y el esclavo fueron declarados inferiores, sometida a la explotación en calidad de objeto y a la tutela varonil por causa de su inferioridad" .
La mujer del siglo XIX a pesar de haber vivido un cambio en las estructuras políticas, ideológicas, económicas y sociales, no vivió un cambio en el ámbito personal, pues sus sentimientos, pensamientos y opiniones quedaron callados y omitidos por la mayoría de los hombres y de la sociedad de dicho siglo. Ni la independencia ni la colonia le permitieron a la mujer desarrollarse como ser humano; es más, no le permitió ni siquiera decidir sus sentimientos en cuestiones de amor, amistad y fraternidad.
La mujer al único papel al que podía aspirar, dentro de una sociedad creada y gobernada absolutamente por y para los hombres, era el de ser vista como conservadora de la riqueza, de la sangre y de la religión. Por lo tanto, para comprender la situación de la mujer durante el siglo XIX, es necesario echar un vistazo a la condición que mantenía en la etapa colonial, ya que es a partir de este periodo cuando se le empiezan a colocar etiquetas a la mujer que no cumplía las normas establecidas por la sociedad y a exaltar a la mujer que seguía el ejemplo de honradez, rectitud y respeto, hacia el hombre y la misma sociedad.
Para identificar los aspectos antes mencionados, hago alusión a las pinturas de las castas pintadas por el artista Miguel Cabrera en 1763. En las cuales se registran aspectos de los roles de género de la época colonial, por ejemplo el que la mujer se encarga de las cuestiones meramente domésticas, el cuidado de los hijos y el binomio en las estructuras familiares. Así mismo se identifican los estamentos sociales y raciales, el mestizaje no solo racial, sino además cultural. Así como la vestimenta, los oficios, la alimentación en algunos casos, así como la situación económica.
Concluyó que este ejercicio me sirvió para poder identificar las condiciones generales de la Nueva España previo a la independencia, a partir de un aspecto particular que es el tema de la mujer. Así mismo se podría registrar las condiciones de la mujer que permanecen hasta la actualidad y cuales han cambiado. Un importante ejercicio para reflexionar como mujeres y sociedad.







REFERENCIA:
Carner Francoise, "Estereotipos femeninos en el siglo XIX", en Presencia y transparencia: La mujer en la Historia de México, México, El Colegio de México, 1987.
https://alcolonial.wordpress.com/2012/12/09/pintura-de-castas-miguel-cabrera-imagenes/


lunes, 16 de febrero de 2015

Bitácora Personal México: Nuestras Historias

Este blog es una herramienta de evidencia y seguimiento para el Diplomado México: Nuestras Historias, que ofrece la UDG.